Los Pueblos más Bonitos de Espana
Santa Gadea del Cid
Santa Gadea del Cid se erige como un testimonio vivo de la historia de Castilla. Su nombre evoca inmediatamente la leyenda de la Jura de Santa Gadea, y aunque la villa se consolidó principalmente bajo el reinado de Alfonso VIII, su espíritu cidiano impregna cada rincón de su recinto amurallado.
El trazado de la villa está diseñado para la defensa. Conserva magníficamente gran parte de su muralla y dos de sus puertas de acceso originales, que dan paso a un conjunto de casas señoriales y arquitectura popular de sillería y entramado de madera. En lo más alto, el Castillo de los Padilla vigila el horizonte, recordando la importancia militar que tuvo este enclave durante siglos como frontera entre reinos.
El corazón de la localidad lo ocupa la Plaza de la Iglesia, donde se alza la majestuosa Iglesia de San Pedro Apóstol, un edificio que combina estilos desde el románico hasta el gótico y plateresco. Junto a ella, el antiguo monasterio del Espino completa un patrimonio religioso de gran valor. Santa Gadea del Cid no es solo un pueblo, sino un museo al aire libre que permite comprender la evolución de la vida noble y militar en la meseta norte española.